Los Mejores Momentos De Lady Di Junto a Sus Hijos

Los Mejores Momentos De Lady Di Junto a Sus Hijos

El mundo perdió a una gran mujer cuando la Princesa de Gales falleció en 1997. Diana era adorada y admirada por millones de personas gracias a su personalidad bondadosa, su gran corazón y su icónico estilo para la moda. Pero los más afectados por esa terrible pérdida fueron sus hijos, quienes perdieron a la mujer más importante de sus vidas. Mientras estuvo junto a ellos, la Princesa Diana fue una excelente madre, no hay ninguna duda de eso.

Una vida juntos

Los momentos que Diana pasó junto a la Familia Real no fueron del todo felices. Pero, cuando estaba con sus hijos, la princesa olvidaba todo sufrimiento y dolor. William y Harry eran la alegría de su vida y siempre despertaban una sonrisa en su rostro.

Una vida juntos

Lamentablemente, Diana no llegó a verlos convertirse en los maravillosos hombres que son hoy en día pero, por lo menos, los hermanos siempre podrán recordar los momentos vividos junto a ella.

Los grandes amores de su vida

Diana amó profundamente a sus hijos desde el primer momento en que los vio. William llegó al mundo en 1982 y cambió la vida de su madre para siempre. Se puede ver en esta foto la sonrisa de felicidad de Diana mientras posa a la salida de Lindo Wing, en el día del nacimiento de William.

Los grandes amores de su vida

Esta fotografía representó un momento muy importante para el público ya que es la foto que dio comienzo a la tradición de los miembros de la realeza de posar con sus hijos recién nacidos. Cuando Harry nació, Diana volvió a posar a la salida del hospital con él y décadas después, Kate Middleton y William imitaron la escena en el nacimiento de cada uno de sus hijos.

Un motivo para ser feliz

La Princesa de Gales tuvo a William cuando aún estaba en su etapa de recién casada. Tan solo 11 meses habían pasado desde que había contraído matrimonio y ya en esa época su relación con su marido parecía estar pasando por momentos difíciles. Las discusiones con Charles hacían a Diana sentirse aislada y triste en el nuevo rol que ocupaba. Pero las cosas empezaron a cambiar para mejor cuando William y Harry llegaron.

Un motivo para ser feliz

Si bien los niños no eran una solución a todos los problemas, al menos podían distraer a Diana de los conflictos que enfrentaba frecuentemente. Le daban a su vida la felicidad que ella tanto necesitaba.

Completando la familia

En 1984, la familia de Diana se completó. Su esposo y sus maravillosos hijos ocupaban todo su tiempo. Si bien no era fácil equilibrar sus responsabilidades reales con el cuidado de los niños, la Princesa no se quejaba. El cuidado de sus hijos nunca fue una tarea pesada para ella, sino todo lo contrario.

Completando la familia

Aunque manejar todos sus compromisos y responsabilidades era complicado, Diana jamás habría cambiado los momentos junto a William y Harry por nada en el mundo. Gracias a ellos, tenía la familia que siempre había soñado. Es una pena que su relación con Charles haya sido tan complicada.

Una tradición familiar

Hoy en día nadie podría imaginarse a William y a Harry con otros nombres que no fueran esos pero parece que, si Diana no hubiera intervenido, los príncipes ahora tendrían dos nombres bastante distintos.

Una tradición familiar

Aparentemente, Charles quería ponerles Albert y Arthur de nombre, para mantener viva la tradición de darle a los hijos de la realeza los nombres de sus parientes fallecidos. Pero a Diana nunca le molestó ir en contra de las reglas, así que se opuso a llamarlos de esa manera. La Princesa fue implacable y no hubo manera de convencerla. Sin duda, valió la pena.

Pensando en sus hijos

Diana, mientras fue parte de la Familia Real, era conocida por ir en contra de la tradición. No era una cuestión de romper las reglas sino, más bien, que Diana pensaba que era muy importante amoldarse a los nuevos tiempos.

Pensando en sus hijos

Ella creía que no tenía sentido vivir siguiendo las reglas del pasado. Esto le parecía particularmente importante respecto a William y Harry, porque quería darles mejor vida que pudiera. Para que ellos pudieran crecer y convertirse en hombres buenos, cariñosos e íntegros, la Familia Real tenía que hacer algunos cambios.

Bromeando

La monarquía británica siempre se ve muy prolija y correcta en sus apariciones en público. Pero los pequeños de la Familia Real no actúan de esa manera porque todavía no saben bien lo que se supone que tienen que hacer.

Bromeando

Por esta razón, no es extraño ver fotos de los niños de la realeza con caras graciosas o haciendo bromas. Por ejemplo, la Princesa Charlotte ha sido capturada en muchas fotografías donde se la ve bromeando. Sin duda, es algo que viene de familia. En esta foto podemos ver que al Príncipe Harry no le daba vergüenza bromear aunque estuviera siendo captado por la prensa.

La manera apropiada de actuar

Pero, claro está, a medida que los niños crecen tienen que ser cada vez más responsables de sus acciones. Lo que ellos hacen impacta en la reputación de la Familia Real, después de todo, así que no pueden ser visto haciendo bromas durante toda su vida. William y Harry se comportaron de manera excelente cuando les tocó actuar de manera apropiada en su juventud, aún cuando no tenían ganas de hacerlo.

La manera apropiada de actuar

Teniendo en cuenta el hecho de que su papá es el heredero del trono, no quedan dudas de que estos chicos fueron forzados a crecer mucho más rápido que otros niños. Sin embargo, estamos seguros de que Diana no los debe haber forzado a actuar de esta manera cuando estaban solos. Seguramente, en su vida privada, William y Harry seguían actuando y comportándose como simples niños.

Una época más simple

Sin importar cuánto crecieran sus hijos, para Diana probablemente ellos siempre serían así. William y Harry eran sus bebés, así que es normal que siempre los viera como sus pequeños. En la foto podemos ver que en esa época no existía ninguna presión para que los chicos actuaran como la segunda y tercera persona en la línea de sucesión al trono.

Una época más simple

Eran simples niños que aprendían acerca de la vida y disfrutaban de pasar el tiempo juntos en familia. Teniendo en cuenta los dramáticos sucesos que están ocurriendo ahora, probablemente el público también esté añorando por estos tiempos menos complicados.

Extrañando el amor de papá

A veces, parece que Diana criaba a sus hijos sola. Esto sucede porque Charles no solía ocupar el rol de figura paterna para sus hijos. Aparentemente, el Príncipe podía ser bastante frío por momentos y siempre estaba muy ocupado con sus tareas reales por lo que no podía darles a los niños la atención que tanto anhelaban y necesitaban.

Extrañando el amor de papá

Por suerte, William y Harry siempre podían contar con Diana, que los llenaba de amor. Aún así, suponemos que la relación actual entre los príncipes y Charles sería más estrecha si las cosas hubieran sido distintas en esa época.

Lo verdaderamente importante

La gente, cuando recuerda a Lady Di, suele pensar en el impactante vestido negro que usó luego de separarse de Charles o en aquella noche que bailó junto a John Travolta. Pero los mejores momentos de Diana no eran aquellos en los que dejaba a la gente boquiabierta.

Lo verdaderamente importante

Los momentos como el de la foto, en los que Diana era simplemente una madre como cualquier otra, eran sus mejores momentos. Puede que haya usado el vestido más impactante del mundo o que haya bailado con las estrellas más grandes pero esas cosas no tienen comparación con lo que William y Harry le daban. El amor de ellos era lo verdaderamente importante. Nada lo superaba.

La felicidad de la niñez

Para Charles y sus hermanos, crecer en la Familia Real debe haber sido una experiencia bastante particular. En su época, las cosas que los niños de la realeza podían hacer estaban mucho más restringidas y probablemente las reglas eran mucho más estrictas acerca de las cosas que tenían permitidas y cómo debían comportarse. Por suerte, las cosas han cambiado actualmente y es todo gracias a Diana.

La felicidad de la niñez

La princesa llevaba a los niños a parques de diversiones y les permitía tener una vida aparentemente normal, algo que no habían tenido los niños de la realeza anteriormente. Ella llevó la felicidad de la niñez a la Familia Real.

Sin privacidad

Aunque tener tantas hermosas fotos de Diana junto a sus hijos es algo que apreciamos mucho, probablemente ella hubiera querido que algunos de estos momentos no fueran capturados por los paparazzi. Si bien ella valoraba mucho al público y quería complacer a la gente todo el tiempo, no le gustaba demasiado el hecho de tener que compartir cada minuto de su vida con el resto del mundo.

Sin privacidad

Había momentos que ella hubiera querido que fueran solo para ella y sus niños, no para los paparazzi. Realmente, la princesa no pedía demasiado. Pero su popularidad no dejó que eso pasara.

Tiempo juntos

Por ser el hijo menor de Diana, Harry tuvo la desventaja de no poder pasar tanto tiempo junto a su madre como William. Su hermano tenía 15 años cuando la Princesa de Gales falleció. Harry tenía tan solo 12.

Tiempo juntos

Tal vez solo sean unos pocos años de diferencia pero, sin lugar a dudas, a Harry le hubiera encantado poder pasar esos años junto a su mamá. Sin embargo, a pesar de no haber compartido tanto tiempo junto a Diana como William, Harry también tuvo muchos momentos a solas con ella que fueron muy especiales.

En la playa

Diana hacía todo lo que estuviera a su alcance por sus hijos, sin importarle lo que la realeza pensara. Lo único que la princesa deseaba era que disfrutaran de su niñez y si para lograr eso era necesario que se uniera a sus juegos y bromas, Diana estaba feliz de hacerlo. No nos imaginamos a Charles permitiendo que sus hijos y sobrinos lo tapen con arena, aún durante sus vacaciones.

En la playa

Diana, por otra parte, era feliz de ver a sus pequeños jugar y hacer travesuras en la playa, incluso cuando la travesura era que la entierren a ella en la arena. La princesa sabía que eso los hacía felices así que no había razones para negarse a hacerlo.

No dejes que te atrapen

En algunas de las entrevistas que William y Harry dieron, queda claro que Diana apoyaba completamente el hecho de que sus hijos se comportaran como simples niños. En varias ocasiones, los hermanos hablaron abiertamente acerca de su niñez y nunca dejaron de elogiar a su mamá.

No dejes que te atrapen

Una vez, Harry contó que Diana tenía un lema que compartía siempre con ellos. Este era: “Puedes hacer tantas travesuras como quieras. Pero no dejes que te atrapen”. Diana era, realmente, una rebelde.

Enseñando con el ejemplo

Pero Diana no podía dejar salir su lado rebelde todo el tiempo, aún si así lo hubiera querido. Cuando hacia apariciones públicas y desempeñaba sus deberes reales, normalmente tenía que actuar de la manera que su familia política esperaba. Si no lo hacía, corría el riesgo de tener problemas con otros miembros de la Familia Real.

Enseñando con el ejemplo

No solo debía comportarse de manera apropiada por la apariencia que daba sino que, además, era necesario que les diera un buen ejemplo a sus hijos. Ellos eran príncipes, nada más ni nada menos, y tenían que actuar de manera responsable cuando se los veía públicamente.

Una vida llena de lujos

Los niños pequeños suelen pedir un montón de cosas. Dulces, juguetes, vacaciones… La lista no parece terminar nunca. Sin embargo, los padres normalmente no pueden permitirse comprar todas las cosas que ellos piden, por lo que tienen que aprender a que no pueden tener todo lo que quieren.

Una vida llena de lujos

William y Harry nunca pasaron por eso mientras crecían. Al ser los nietos de la Reina, podían tener la mayoría de las cosas que querían porque su familia podía comprarlas. Por eso, los hermanos tuvieron la oportunidad de hacer cosas como andar en ponis Shetland mientras que los otros chicos lloraban porque no les permitían comer comida chatarra.

La educación es prioridad

Pero sus posesiones lujosas y su estilo de vida extravagante no hicieron que Diana dejara de lado las cosas más importantes. Si bien la princesa les daba a sus hijos un montón de cosas lindas, también era muy cuidadosa con otros aspectos. La princesa siempre creyó que la educación de sus hijos era una prioridad y le dio muchísima importancia.

La educación es prioridad

Ella sabía que les sería muy útil en el futuro. Sus pequeños crecerían para convertirse en representantes de la monarquía y era sumamente importante que tuvieran la inteligencia y el conocimiento necesarios para respaldar las decisiones que tomaran. Se puede decir que, sin duda, Diana crió y educó a sus hijos de una manera excelente.

Sin preocupaciones a futuro

Al ser los hijos de Charles, el heredero del trono, William y Harry crecieron con muchos recordatorios acerca de los importantes roles que ocuparían en el futuro. William, particularmente, tiene una presión mayor sobre él, debido a su posición en la línea de sucesión al trono. Aunque los niños no podían escapar a su linaje, Diana nunca permitió que se sintieran agobiados por su futuro.

Sin preocupaciones a futuro

La princesa siempre quiso que sus hijos tuvieran una maravillosa niñez, más allá de sus futuras responsabilidades. Actualmente, William hace lo mismo con sus propios hijos.

Rompiendo el protocolo

A Diana no le gustaba estar lejos de sus hijos, aún cuando estos ya eran más grandes. La Princesa de Gales siempre era feliz cuando ellos estaban cerca suyo y no es sorprendente que siempre quisiera tenerlos a su alrededor. Diana hacía todo lo que podía para llevarlos con ella a cada evento que asistía, aún si no se suponía que ellos debieran estar allí.

Rompiendo el protocolo

Esto lo hizo desde el primer día e incluso rompió el protocolo a causa de esto varias veces. Una de esas ocasiones fue cuando hizo un tour por la Commonwealth con William, en el año 1983, cuando el pequeño tenía tan solo nueve meses de edad.

De vacaciones

Teniendo en cuenta que Diana llevó a William, con tan solo meses de vida, a hacer el tour de la Commonwealth junto a ella, no es nada extraño que la princesa haya querido que los niños siempre estén con ella cuando se tomaba vacaciones. Para la princesa era imposible disfrutar de su momento de descanso cuando las dos personas con quien más disfrutaba estar no estaban junto a ella.

De vacaciones

No parece que a los niños les molestara el hecho de que Diana los llevara con ella, ya que tuvieron la oportunidad de visitar un montón de lugares maravillosos. Por ejemplo, uno de esos lugares fue la ciudad de Lech, en Austria. Allí, los hermanos tuvieron su primera experiencia esquiando, la cual, definitivamente, no fue la única.

Muchos abrazos

Diana expresaba su cariño por William y Harry de distintas maneras, ya que siempre fue una madre muy demostrativa y amorosa. La manera más usual de demostrar su amor por sus hijos eran los abrazos. La princesa adoraba abrazar a sus hijos y apretarlos fuertemente contra su pecho.

Muchos abrazos

Le parecía que esa era la manera más adecuada de demostrarles lo mucho que significaban para ella y creía que ese gesto era mucho más importante que cualquier palabra. A Diana no le avergonzaba el hecho de que le gustara tanto dar abrazos, de hecho, lo contó en varias entrevistas.

Diversión asegurada

Los miembros de la realeza no suelen ser vistos en los parques de diversiones. Sin embargo, cuando los chicos eran jóvenes, una de las salidas favoritas de Diana era llevarlos a las atracciones y dejarlos disfrutar un día entero allí.

Diversión asegurada

A muchas madres podría asustarles el hecho de provocarles a sus hijos (y a ellas mismas) esa sensación de adrenalina. Sin embargo, a la princesa parecía encantarle. Se la veía siempre sonriente mientras disfrutaba de la emoción de subir a la montaña rusa u otros juegos. Diana parecía divertirse incluso más que sus hijos en estos lugares.

Momentos inolvidables

Los niños fueron muy afortunados con muchas de las cosas que tuvieron la oportunidad de hacer. No existen muchos niños de menos de 13 años que puedan decir que anduvieron en jet ski mientras viajaban por la Costa Azul, ¿verdad? Lamentablemente, este hermoso momento entre Harry y Diana quedó un poco opacado por la tristeza, considerando lo que ocurrió no mucho tiempo después.

Momentos inolvidables

Esta fotografía es de julio del ’97 y fue tomada pocas semanas antes de que Lady Di falleciera trágicamente en París. Lamentablemente, William y Harry nunca olvidarán ese día.

Manteniéndose casual

Aunque Diana siempre tuvo muy buena reputación por sus glamorosos atuendos, la princesa no siempre se vestía de manera elegante e impecable. A veces, disfrutaba mucho de mantener su vestimenta casual, como se puede ver en esta foto. La fotografía fue tomada en un partido de polo en Windsor al que la Princesa de Gales asistió y se la vio con este conjunto muy sutil.

Manteniéndose casual

Aparentemente, la princesa quería pasar desapercibida, dentro de lo posible, para poder pasar un momento con su hijo en tranquilidad. Desafortunadamente, sin importar la ropa que usara, los reporteros siempre se las arreglaban para encontrar a Diana y tomarle una foto.

Un nuevo capítulo

Aunque a casi todas las madres probablemente les gustaría que sus niños fueran bebés para siempre, los pequeños eventualmente crecen. Por eso, el primer día de colegio de los hijos está repleto de emociones mezcladas y ese también fue el caso para Diana.

Un nuevo capítulo

Por un lado, la princesa estaba feliz de ver a sus hijos empezar un nuevo y emocionante capítulo de sus vidas. Por otro lado, no parecía querer verlos crecer y ser más independientes. Por suerte, al haber pasado por ese momento dos veces, cuando le llegó el turno a Harry de empezar la escuela, la princesa ya estaba un poco más preparada.

Otras despedidas

Diana vio a sus hijos empezar las clases más de una vez. La princesa atravesaba la misma mezcla de emociones cada vez que los chicos iban a algún lugar nuevo. Cuando le llegó el turno a William de empezar a asistir al Eton College, fue un momento particularmente duro para la Princesa de Gales.

Otras despedidas

El hecho de que William asistiera a esa escuela era muy importante ya que los varones de la Familia Real usualmente iban a Gordonstoun, una escuela ubicada en Escocia. Harry también fue alumno de Eton algunos años más tarde pero, lamentablemente, Diana ya había fallecido.

Lo que podría haber sido

La vida de Harry y William podría ser muy diferente actualmente si algunas cosas hubieran cambiado cuando eran niños. Tal vez, si Charles solo se hubiera enamorado de Diana y no de Camilla, la unión de la familia hubiera sido más difícil de romper. Tal vez Diana todavía estaría con vida.

Lo que podría haber sido

Es difícil saberlo con seguridad. Pero no se puede cambiar el pasado, no importa cuánto quisiéramos que Diana estuviera aquí de vuelta. Lo mejor que se puede hacer, en vez de desear cosas que ya no pueden hacerse realidad, es apreciar el enorme impacto que Diana tuvo en las vidas de sus hijos.

Continuando sin su madre

Que un niño crezca sin sus padres es algo trágico y lamentablemente, no es posible elegir quién crece junto a su mamá y su papá y quién no. William y Harry han tenido que adaptarse a la vida sin su mamá. Ya han pasado más de veinte años y su pérdida definitivamente moldeó sus vidas.

Continuando sin su madre

Eso no es necesariamente algo malo, ya que les enseñó a ser personas más compasivas y a vivir la vida de la manera en que ellos quieren. Sin embargo, estamos seguros de que, si tuvieran la posibilidad, William y Harry elegirían tener a su madre nuevamente con ellos sin dudarlo.